:::Perspectiva de Oliver:::
"Que les vaya bien, y cuídense" Dijo mi madre esta
mañana después de dejarnos a mi hermana
Olivia y a mí en la escuela. Esas lindas palabras siempre me han animado a
comenzar un buen día, siendo las que me alientan para no rendirme. Para no
ceder. Para no dejarla ir. A pesar de tener solamente 12 años, me gusta soñar
en grande; y actualmente, uno de mis grandes sueños es ella. Sí, es un poco
mayor... pero no me importa. La conozco desde hace 2 años y sé casi todo sobre
ella, soy su mayor confidente. A pesar de todo esto, me sigo esforzando para
llegar más profundo dentro de su corazón.
-¿Oliver? ¿Qué se supone que haces en ese árbol?- Preguntó
mi hermanita.
-Nada que te importe, Olivia.- Le respondí molesto. Siempre
me lo pregunta, a pesar de que ya sabe lo que hago.
-Deja en paz a SeeU, si se entera de esto, te puede
denunciar por acoso. Cualquiera lo haría.-
-No es acoso.- Saqué unos binoculares de mi mochila y dirigí
la vista hacia la entrada del instituto.- Es observación a distancia.-
-Pues sea lo que sea, es ilegal.- Se subió al árbol y me
arrebató el aparato.- Déjame ver.- La imagen del instituto entero apareció ante
sus ojos. Desde ese punto, se podía observar lo que fuera.
-Dámelos -Tomé los binoculares de vuelta.- Yo soy el
observador aquí.
-Eres un raro, no sé por qué no le he dicho a nadie sobre
esto.-
-Porque te haré pagarlo si lo haces.- Una convincente
sonrisa se dibujó en mi rostro. Acto seguido, ella bajó del árbol.
Por fin, al estar solo, regresé la vista a la entrada y ahí
estaba ella. Más bonita que de costumbre y claro, acompañada de sus amigas. En
ese momento, bajé del árbol y corrí a saludarla. Ella hizo lo mismo y me abrazo
en medio del patio. Se sintió tan bien... un abrazo de SeeU. Su sonrisa es
embriagadora... casi tanto como estar entre sus brazos.
-Buenos días, Oliver.- Dijo con una voz susurrante.
-Hola, SeeU.- Sonreí tanto como mi cara me lo permitía. Ella
sonrió también.-¿Vamos a clase?.-
-Vamos.- Entrelazó su brazo con el mío y caminamos por el
patio, hasta el edificio enorme de color azul en el que estudiábamos.
Aún faltaba media hora para que comenzaran las clases
oficialmente, así que subimos a la terraza, donde se hallaban varias bancas con
alumnos realizando casi de cualquier actividad y nos sentamos en la orilla del
barandal para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad entera.
-Y dime... ¿Cómo te ha ido?- Traté de preguntar, para romper
el silencio.
-Bien... pero...- Después, su sonrisa se desvaneció.
-¿Qué ocurre?- Me preocupaba que no sonriera. Me preocupaba
que estuviera triste. Me preocupaba ella.
-Es... mi padre. Me está amenazando con cambiarme el próximo
año de instituto.- Volteó para decírmelo de frente. - Dice que no aprovecho la
oportunidad de estudiar aquí... No quiero irme. Por favor no le digas a nadie,
sólo tú lo sabes hasta ahora.-
Toda mi felicidad desapareció en menos de lo que esperaba «
¿Se va? ¿Es en serio? » No puedo permitir que se vaya. Sería como darme un tiro
en la cabeza.
-Yo tampoco.- En ese instante, SeeU rompió en llanto. «
Menos mal que todos se han retirado ya... » Ella se veía tan triste... lo que
me ponía triste a mí también; pero llorar con ella sería inútil. Sólo la
abracé, ella hizo lo mismo y no la solté hasta que terminara de desahogarse. No
pensaba soltarla.
-En ese caso, hay que demostrarle a tu padre lo que puedes
llegar a ser.-
-¿Cómo?- Secó las lágrimas de sus ojos y prestó gran
atención.
-Debido a que estás en un grado más avanzado al mío, no
puedo ayudarte en todo, pero si reunimos a más, podemos ayudarte a mejorar en
los estudios. Así, no te cambiarán de instituto.-
Su cara se iluminó nuevamente, la idea le agradaba. Me
abrazó con toda su fuerza, feliz de nuevo.
-Gracias.- Dijo con suavidad.- Muchas gracias.-
-De nada.- Respondí con una renovada esperanza.
-Eres el mejor amigo que una chica pueda tener.-
"Amigo". No es lo que esperaba, pero está bien.
Siempre y cuando eso me permita estar cerca de ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario