:::Perspectiva de Neru:::
Se supone que tendría que estar ahora mismo camino al
instituto con mis amigas Teto y Miku, pero opté por ir sola en autobús.
Escuchar música al mirar por la ventana es muy tranquilizante, tanto que me
hace olvidar que voy a clases. Estos días me he sentido sola, como esas veces
en las que en medio de una conversación los demás no saben de lo que hablas,
así me siento yo. No es nada fuera de lo normal, pero estoy harta de ser la
única de mis amigas que sigue sin declararse a alguien. Algunas de ellas fueron
aceptadas, otras, no tuvieron la misma suerte. Pero probablemente soy la única
que no sabe lo que es mejor. Todas las chicas hablan sobre un romance, una
historia de amor... ¿Qué hago yo? Me encierro dentro de mí misma y finjo que me
interesa de lo que sea que estén hablando "Sí, aha, dime más..." Me
pregunto yo, ¿Llegará un momento en el que tenga la palabra? o, cuando hable,
¿Me escucharán a mí también? ¿Me aconsejarán? ¿Me ayudarán? Porque sigo
esperando una respuesta.
Como sea, llego al instituto media hora antes, para evitar
encuentros y preguntas tontas. Todo el lugar está tan vacío como mi corazón.
Entro al salón de clases, abro las ventanas y cierro la puerta. Me siento en mi
banco, estoy sola y eso me gusta. Pasaron tranquilamente unos minutos y se abre
la puerta. <<No puedo creerlo>>
Ahí estaba; ojos azules, su rubio cabello alborotado de
siempre y un poco más alto de lo que recuerdo. Después de siete años, estaba de
pie frente a mí. Lo recuerdo bien... Kagamine... Len Kagamine. No dijo palabra,
sólo se acercó con lentitud y determinación, sin mirar a otro lado,
<<Esto es imposible>> se estaba acercando sigilosamente cada vez
más, tomó con cuidado mi cabeza entre sus manos y me besó. <<¿Qué clase
de broma pesada es esta?>> Su mano se entrelaza con la mía, no puedo
escapar, me siento débil. <<No, no caeré>> Sus labios se alejan de
los míos con lentitud, sus ojos me miran fijamente y me regala una radiante
sonrisa. En ese instante, abandono mi asiento, me dirijo a la puerta, pero es
imposible. Él no me deja escapar. Él no me dejará escapar.
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